Equilibrado hidráulico: ¿para qué sirve?
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La energía suele transportarse a través de tuberías. Es necesario garantizar que llegue en cantidad suficiente a todos los lugares donde se necesita.
La mayoría de las viviendas tienen la calefacción en el sótano. Desde allí, el agua caliente de la calefacción se distribuye en un circuito cerrado hacia los distintos radiadores. Hay que garantizar que al radiador situado bajo el tejado llegue tanta energía como al radiador del sótano, situado justo al lado. Solo así se puede asegurar la temperatura deseada en cada habitación.
Aquí empieza lo interesante: ¡el agua siempre sigue el camino de menor resistencia!
Esto significa que, si todo el sistema dispone de tuberías del mismo diámetro y de los mismos consumidores, es decir, radiadores iguales, normalmente llega menos calor a las plantas superiores o a los radiadores más alejados. La causa es el trayecto más largo que debe recorrer el agua. De ello resultan diferencias de presión y de caudal volumétrico dentro del sistema de calefacción.
Objetivo del equilibrado hidráulico
El objetivo de realizar un equilibrado hidráulico es que cada radiador reciba la misma cantidad de energía.
Antes, cuando los costos de calefacción y el medio ambiente recibían menos atención, se utilizaban bombas y tuberías sobredimensionadas. Así se evitaba hacer los cálculos del equilibrado hidráulico. Se ajustaba una temperatura de impulsión más alta y se hacía circular mucha más agua de la necesaria. Después se regulaba la temperatura óptima con el termostato.
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Página fuente: merus.de/hydraulischer-abgleich


